Enero 2010 Domingo 31

Publicado en por La Comunidad de Bea

Domingo 31 de Enero

 

 

d_feliz_domingo.gif Domingo image by Rocha58

Muy buenos dias comunidad.

Espero que paséis un domingo tranquilo, que para eso están los Domingos, y mo para trabajar como una servidora, que no paro.

Hoy voy a echar de menos, otra vez, a nuestros amigos de la mini-quedada, y más después de leer la crónica de Rafa, que ya he visto que está super-guapo con mi borsalino. Claro que él está guapo se ponga lo que se ponga.

Hoy es la última representación de "Els pastorets" de Mataró´. Lo cierto es que también voy a extrañar la obra de teatro que llevamos representando desde Diciembre.

Los que tenemos la enorme suerte de dedicarnos al mundo de la farándula, tenemos muchas oportunidades de coleccionar anécdotas y demás historias que suceden en tan interesante profesión.

Yo estoy planteándome seriamente escribir una recopilación de todas las curiosidades y sucesos que he vivido en vivo y en directo en mi trabajo.

Hace pocos dias, durante una actuación de la "Cobla de Sardanes" me fijé en mi colega situado a mi derecha.

 Se trata de un hombre muy mayor que toca el Fiscorno (instrumento de viento metal con boquilla, parecido a una trompeta pero más grandota).

 Durante nuestra actuación, observé que tenía serias dificultades para obtener un sonido claro y preciso. La mayor parte de su ejecución fué algo "sucia" y las notas parecían temblar.

Me interesé amablemente por él y le pregunté a que era debido tan mediocre emisión de notas:

"Es que llevo dentadura postiza" contestó él. "No puedo sacar un sonido limpio del instrumento, porque no llevo mi dentadura, ésta que llevo es prestada." Dijo, bromeando.

"Vaya..." repliqué yo: "Pues el que lleva tu dentadura, debe estar tocando en estos momentos, de forma magistral"

Lo bonito de este mundo de músicos y artistas, es que este tipo de chistes nunca llegan a molestar, más bien todo lo contrario.

El buen señor se pasó un buen rato riendo, lo cual afectó aún más a su tembloroso sonido.

Otro día, durante uno de los ensayos de la orquesta que dirijo, pedí a mis músicos que tuvieran especial cuidado durante "las pausas".

Los silencios musicales en una partitura, pueden lograr un efecto sorprendente si se interpretan de manera cuidada. Estábamos ensayando una pieza musical en la que durante un compás se puede "escuchar" un silencio que produce un maravilloso efecto.

Cuando llegamos a ese fragmento, indiqué de forma efusiva que debían cortar la última nota y recalcar durante dos tiempos esa pausa significativa.

La chica que toca el violoncelo emitió un sonoro estornudo en ese peciso instante, lo cual rompió la magia del momento, pero nos proporcionó nuestros buenos diez minutos de risa incontrolada.

El año pasado, con esta misma orquesta, realizamos una serie de conciertos y debo reconocer que  mis alumnos estaban realizando una muy buena temporada, pero en una de las actuaciones, mis nerviosos alumnos, se quedaron en blanco, todos a la vez, cosa que resulta de lo más dificil, y yo, que tengo la costumbre de ir cantando en voz baja la melodia, subí el volumen de mi voz intentando de esta manera, encaminarlos de nuevo y facilitandoles la tarea de encontrar el compás por donde íbamos.

En la sala solo se oyó mi voz "re mi faaa, soool laaa...laaaa...mi re faaa...." lo cual fué de lo mas bochornoso, pero eficaz.

Mis discípulos supieron enseguida encontrar el compás perdido, y así pudimos seguir con la interpretación.

Ellos se divierten recordando esta anécdota y a la minima ocasión, aprovechan para imitarme y pasárselo pipa.

Un beso a todos y muy feliz domingo

IBEL

 

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