Febrero 2011 Jueves 3

Publicado en por Ibel

 

 

Llevar una vida agitada no es bueno para la salud. para la salud mental, concretamente.

Mi día a día es caótico. Parezco un ordenador que almacena datos cada dos por tres, pero de forma desorganizada, sin orden ni concierto.

 

Pongamos por ejemplo que estoy recogiendo la ropa de la lavadora.

Por alguna extraña razón, en ese momento me llega una información al cerebro en forma de frase nítida:

 

"Se han terminado los yogures. Tienes que comprar yogures"

 

Lo cual, ya de por sí, es absurdo. ¿qué tendrá que ver la lavadora con los yogures?

 

 Normalmente, en estos urgentes y agitados casos, cojo cualquier cosa que se pueda utilizar como bolígrafo (un bolígrafo, mismamente, o un lápiz de ojos, un dedo untado en Nocilla) y agarro lo mas parecido a un papel (un papel, por supuesto, un Kleenex, la pared del recibidor...) y apunto esa información antes de que se vaya lejos de mi consciente, cosa que suele suceder con pasmosa facilidad.

 

A veces no encuentro nada para ni donde escribir (lo cual añade información a mi procesador: "tengo que comprar Nocilla, Kleneex y un lápiz de ojos color marrón oscuro") es entonces cuando utilizo un método que si no está patentado, voy a hacerlo porque a veces uno se hace rico inventando cosas absurdas.

 

Mi método es memorizar aquello que he pensado, pero como mi memoria está saturada y la pobre no puede con su alma, solamente memorizo la primera sílaba de la palabra en cuestión.


Imaginemos que de repente he recordado que debía comprar manzanas,  que además debía ir a recoger el abrigo que llevé a la tintorería la semana pasada y que de paso, tengo que ir a la oficina de correos a buscar un paquete y sobre todo, recordar que el 7 de Febrero tengo entrevista con las profesoras de mis hijos

 

 

Fácil:

Manzanas, correos, tintorería, siete de febrero.

 

Mancortinsietfeb 


Repito este galimatías hasta memorizarlo completamente. Voy por la calle, por casa, murmurando:

 

Mancortinsietfeb Mancortinsietfeb Mancortinsietfeb

 

A veces le añado una melodía, cosa que me ayuda muchísimo a memorizar la absurda palabreja.

 

Cuando por fin encuentro un trozo de papel, apunto con entusiasmo mi bella composición:

 

Mancortinsietfeb

 

La mayoria de veces, pro desgracia, no acabo de recordar con exactitud a qué palabra pertenecía según que sílaba.

 

Man.... Manzanas!!

Cor... ¡Corazón? ¡Corteza? ¿Coro Juvenil San Lorenzo de Belesar (Baiona, Pontevedra)?

Tin...¿Tin...Tin?

Ay.

 

Pero eso sí, la mayoría de veces lo recuerdo a la perfección.

Método del todo recomendable. Ponedlo en práctica y ya me diréis los resultados.

IBEL

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