Enero 2010 Martes 5

Publicado en por La Comunidad de Bea

Martes 5 de Enero. Noche de Reyes.

 

 

Hoy noche de Reyes magos. Todos los que tenéis hijos ya sabéis lo increíble que puede llegar a ser la magia de este evento y de qué manera se ve reflejada en los ojos de los niños.

Yo misma recuerdo con absoluta claridad toda la emoción que sentía esa noche y a la mañana siguiente cuando iba al comedor y veía la montaña de paquetes encima de la mesa y sobre las sillas.

Ya de mayor, y sin aún niños, seguí  la tradición en casa de mi madre, con la que vivía, o mas tarde con mis eventuales novios cuando fui a vivir sola.

Uno en concreto, recuerdo que nunca había celebrado esta tradición porque él era muy catalán (lo habéis adivinado: mi ex- novio pagès) y sólo celebraba el "caga -tió" pero al final terminó contagiándose del entusiasmo que yo intentaba inculcarle.

Hoy estoy parlanchina, mejor dicho escribinchina, así que iros a preparar un café y volved en unos minutos que aquí os espero.

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Ayer estuve envolviendo los últimos regalos y debo confesar que a estas alturas ya lo hacía con el pedazo de celo en la boca y las tijeras colgadas de la oreja.

Siempre empiezo las Navidades empaquetando con gran cuidado y pulcritud los obsequios, pero acaba siendo una labor agotadora aunque nunca exenta de gozo.

La tarea de dedicar a envolver los regalos con esmero e ilusión es una de las ocupaciones que más me gustan.

Un año cubrí todos los paquetes con papel de periódico y grandes lazos de colores y lo cierto es que quedó la mar de original.

También me gusta gastar la típica broma de poner una caja dentro de otra hasta decir basta. ¿Quien no ha hecho esto alguna vez? Algo del todo recomendable si se quiere alargar la emoción hasta el infinito y más allá.


A veces dedico mi tiempo a escribir tarjetas personalizadas para que la persona que reciba
el regalo tenga una ligera idea del interior de su paquete. Claro que la rima no es lo mio y la mayoria de dedicatorias son de lo más rudimentario.

Un mantel:


"Es algo para poner encima de la mesa
te vas a llevar una sorpresa"

 

Una sarten:

"Es algo para freir,
pronto lo vas a descubrir"

Un libro:

"El saber no ocupa lugar,
...a ver donde lo vas a colocar"

Muy elemental.

 

El día que me lo pasé en grande con un regalo que hice fué con mi amiga de la infancia (la misma a la que yo entretenía durante las clases de latin dibujando bocadillos en las fotos de estatuas romanas de nuestro libro de texto).

A ella le encantaba llevar pendientes de aro a cual más grande, y cada día se presentaba con unos enormes aretes que yo contemplaba con asombro.

Dediqué todo un día a comprar dos hula-hops y los envolví con papel de aluminio y fabriqué unos ganchos con alambre.

El paquete ocupaba la friolera de 2 metros de largo por 1 de ancho y con ese gigantesco bulto me presenté en el restaurante donde habíamos quedado para celebrar su cumpleaños. Imaginaos tremendos aretes.

No hay nada que se pueda equiparar a abrir un regalo. La magia del momento es una de las experiencias más hermosas. Cada paquete es una pequeña alegría que parece reflejarse en los ojos del agasajado y difunde una dicha incomparable al que ha hecho entrega del obsequio.

Mañana voy a empaparme con toda esa luz mágica que mis hijos van a transmitir.

Ya dicen que esta es época de contagios. Ojalá todos los virus fueran como estos.

Un beso muy grande y hasta el jueves, ya que mañana no voy a poder estar aquí.

Aunque sí voy a pensar en cada uno de vosotros, deseando que paséis una magnífica jornada.

Mil besos

IBEL

P.D. A Arnau se le está moviendo su primer diente y de esta noche no pasa. ¿Supondrá esto un conflicto entre los Reyes Magos y el Ratoncito Perez?

     

 

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Etiquetado en Buenos dias Comunidad

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