Marzo 2010 Viernes 26
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Muy buenos dias. Vamos a soltarnos la melena, chicas. Yo empiezo. Voilà: Como estoy en pleno apogeo hormonal, el otro día me fijé en un policia. Ah, no, pero no creáis que me fijé en él como suelo hacer siempre: esto es con respeto y algo de miedo: "Estaré haciendo algo mal? ¿Voy por mi derecha? ¿He tirado un papel al suelo? ¿Me he pasado un semaforo en rojo? ¿He limpiado los excrementos del perro?" (¡pero si yo no tengo perro) Me fijé en él y pensé: "Hay que ver lo bien que le sienta a los hombres el uniforme" Lo siento Rafa, hoy toca tema femenino. Claro que tú podrás darnos tu versión masculina del asunto que nos ocupa. Un uniforme puede transformar a un hombre normal y corriente en un objeto de deseo. De hecho, el traje y corbata, que a fin de cuentas es un tipo de uniforme, a mi. personalmente, me revoluciona. El pobre Juanjo , que cada día debe llevar corbata a su trabajo y desea que llegue el fin de semana para ponerse lo mas zarrapastroso posible, se viste de nuevo con traje y corbata cuando yo, egoista de mí, le pido que así lo haga. Algo tienen los hombres uniformados que les hace atractivos. Un beso a todos y muy feliz inicio de fin de semana (espero que largo e intenso para muchos de vosotros). IBEL
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