| Buenos dias, amigas y amigo. Perdonad que sea tan recurrente con el tema del cambio climático, (nooo por favooor) (vaya, os echaba de menos) pero es que hoy por fin ha salido el sol y yo ayer ya me estaba temiendo que debería empezar a plantearme encender la calefacción y por lo visto aún no es necesario. Mi casa es de esas alargadas y frias, geniales en verano, terribles en invierno, está, como mínimo, orientada al Polo Norte y me resistía a creer que el buen tiempo se habia terminado. El año pasado, en Octubre aún iba en manga corta y ayer ya sacaba mis cachivaches de invierno. La ropa de verano no quiso salir del armario. Mis camisetas de tirantes se agarraban tozudas a la barra del armario: "¡No! no nos saques aún" Podré esperar tranquilamente a Luisi para que venga en un par o tres de semanas a organizar mis armarios. Me cuesta horrores los cambios, y los necesito realizar poco a poco, aunque es curioso como el cuerpo (y la mente) se acostumbra a cualquier situación. Ya llevo puesto "el automático" y en solo tres dias de trabajo ya voy lo suficientemente estresada para no darme cuenta de que solo hace una semana aún estaba en la playa tostándome "vuelta y vuelta". Algo me dice que septiembre pasará rápido como un suspiro y a la vuelta de la esquina tenemos Navidad. Y si no, al tiempo. (Y nunca mejor dicho). Un beso a todos, y una felicitación especial a mi Amiga que ayer celebraba su festividad en México. ¿Qué tiempo hace allí? Con gusto me voy volando (y de nuevo: nunca mejor dicho) a sentir el calor de la gente maravillosa que allí vive, empezando por mi querida amiga Alejandra. IBEL |