Enero 2010 Miércoles 20
| Es miércoles 20 de enero | |
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Muy buenos dias. Tercera (y última, os lo prometo Siguiendo con el tema de nombres y motes, hoy quiero comentar una curiosidad (o dos, o tres...) sobre este interesante asunto.
Sin embargo, en la escuela de música donde trabajo y dónde Oscar es al mismo tiempo uno de los alumnos, allí me convierto en "Isabel" sin que antes hayamos llegado a un acuerdo mutuo.
Al parecer, mi hijo Oscar cambia el chip cuando llega a la escuela y automáticamente, despues de cruzar la puerta del edificio paso de ser "mamá" a "Isabel". Claro que en ocasiones él es muy guasón y se dirige a mi con el ostentoso sobre nombre de "Señora" o un más discreto: "Señorita". Supongo que lo habrá aprendido de mis hermanos mayores que llaman guasonamente a mi madre: "Señora madre" o "señora" a secas. Cosa que a ella no le afecta ni lo mas mínimo. Un dia estaba mi hermano, junto a mi madre, visitando un stand de la feria de discos de Barcelona. Mi hermano, aficionadísimo a buscar joyas musicales del año de la pera, estaba ensimismado escudriñando discos y demás en ese pabellón, y mi madre, cariñosa como es, situada detrás de él, empezó a darle besos y abrazos. Mi hermano ni se inmutaba y seguia en sus quehaceres. Mi madre no paraba de ofrecerle muestras de afecto ante la impasibilidad de él, hasta que mi hermano, bromeanddo pero con un tono de voz que aparentaba ser muy serio, se giró y le amonestó: "Déjeme en paz, señora" El hombre que en esos momentos estaba situado al lado de mi hermano se volvió, escandalizado y miró a mi madre con los ojos fuera de órbita jajaja. Creyó que mi madre era una desconocida que estaba acosando a diestro y siniestro. Huelga decir que el señor se fué de allí asustadísimo creyendo que él sería la próxima víctima.
Feliz miércoles a todos. IBEL | |

) entrega.